sábado, 1 de octubre de 2011

El Tema del Amor en la Literatura

En la literatura universal, el tema del amor es uno de los temas recurrentes a través de las diferentes épocas y manifestaciones textuales.
Es conveniente aclarar, que el concepto de amor que hoy conocemos, es diferente al de la antigüedad clásica y qué tal como lo concebimos hoy, se origina en la edad media, cuando ya el cristianismo se había afincado en el quehacer humano occidental.

A partir de la Edad Media el amor es el motor de la actividad humana, hacia él propende toda búsqueda, él es el que nos hace trascender. Del mismo modo, a imitación de Cristo, el dolor y el sufrimiento por amor, forman parte de un ideal.
TIPOS DE AMOR:

En la literatura, el desarrollo del tema del amor se mueve entre dos extremos: el amor sensual y el amor idealizado.

A) El Amor Sensual: ligado a los sentidos(sensus), a lo erótico y corporal, a lo terreno. Entendido, también, como la unión física de los amantes, a la pasión.
Ejemplo:
EL BURLADOR DE SEVILLA (Fragmento)
(...)
Don Juan: Tío y señor,
mozo soy y mozo fuiste;
y pues que de amor supiste,
tenga disculpa mi amor.
Y, pues, que a decir me obligas
la verdad,oye y diréla:
yo engañé y gocé a Isabela
la duquesa...
Don Pedro: No prosigas,
tente.¿Cómo la engañaste?
Habla quedo y cierra el labio.
Don Juan: Fingí ser el duque Octavio...(...)
(Tirso de Molina)

En el texto anterior Don Juan se escuda en su juventud (mozo) para justificar el "amor" que siente (yo engañé y gocé a Isabela),que no es más que la búsqueda de placer momentáneo.


B)El Amor Idealizado: es aquel que ve en la relación la vía legítima para aproximarse a la Belleza, al Bien o a Dios; puesto que el amado(a) se entiende como un bello y noble objeto de devoción y culto.

Carta de Don Quijote a Dulcinea del Toboso

"Soberana y alta señora:

El ferido de punta de ausencia y el llagado de las telas del corazón, dulcísima Dulcinea del Toboso, te envía la Salud que él no tiene. Si tu fermosura me desprecia, si tu valor no es en mi pro, si tus desdenes son en mi afincamiento, maguer que yo sea azas de sufrido, mal podré sostenerme en esta cuita que, además de ser fuerte, es muy duradera. Mi buen escudero Sancho te dará entera relación, ¡oh bella ingrata, amada enemiga mía!, del modo que por tu causa quedo: si gustares de acorrerme, tuyo soy; y si no, haz lo que te viniere en gusto; que con acabar mi vida habré satisfecho a tu crueldad y a mi deseo.

Tuyo hasta la muerte,

El Caballero de la Triste Figura"

(Miguel de Cervantes. Don Quijote de la Mancha)

El Tema del Amor y la PSU
El tema amoroso o pasional, según corresponda, tiene variadas perspectivas. La PSU pregunta por tipos de amor, pide reconocimiento de tales tipos, lo ha preguntado como materia y como aplicación. No todos los tipos de amor están considerados: estoy pensando, por ejemplo, en Farewell, poema de Pablo Neruda que presenta el amor irresponsable o descomprometido, o, simplemente, en presencia de la relación fugaz, sin trascendencia.

Son muchas las representaciones del amor en la literatura y algunas de ellas son consideradas representativas, por lo cual sería lógico que la PSU las utilizara para examinar el tema. Así, en el Quijote hallamos el amor ideal de Don Quijote por su Dulcinea, donde el protagonista pena y suspira por su amada prenda, que poco o nada sabe de tales tormentos; pero también encontramos en este mismo texto el discurso de Marcela, joven pastora de noble linaje, por cuya causa ha muerto un pastor que la pretendía. El pueblo y los amigos del difunto la acusan de inconstante y veleidosa. Frente a esta acusación ella plantea que no es obligación amar a quién te ama.

Los celos desenfrenados también son considerados en la creación artística, a través de la historia de Otelo y Desdémona ( “Otelo”, William Shakespeare), donde Otelo, por hacer caso de un envidioso “amigo”, acaba asesinando a su pareja. Femicidio se habría llamado si hubiera ocurrido en estos tiempos. Algo de estos desenfrenos pasionales puede encontrarse también en Ana Karenina, de León Tolstoi y en Madame Bovary, de Gustave Flaubert.

Mención aparte merece Hans Chistian Andersen. Pese a ser considerado mundialmente como escritor de cuentos infantiles, es de una sutileza y consideración pocas veces vista por los pocos sabios que en este mundo han sido. Traten de leer La Sirenita o La Mariposa (no la versión Disney) Aquí el desarrollo de la idea de entrega y respeto pasa por aceptar la idea de entender el amor como libertad, en el más amplio sentido del vocablo.